EU acusa que Maduro coordinó vuelos del narco entre México y Venezuela

Autoridades de Estados Unidos sostienen que una red vinculada al entorno de Nicolás Maduro habría coordinado vuelos de narcotráfico entre México y Venezuela, utilizando pasaportes diplomáticos para facilitar traslados y evadir controles internacionales.

Ciudad de México.- Autoridades de Estados Unidos acusan que una red internacional de narcotráfico ligada al entorno del presidente venezolano Nicolás Maduro coordinó vuelos ilícitos entre México y Venezuela, utilizando pasaportes diplomáticos para facilitar traslados, evadir controles y proteger a operadores del crimen organizado.

De acuerdo con expedientes judiciales presentados este 3 de enero de 2026 ante una corte federal del Distrito Sur de Nueva York, la estructura criminal habría operado durante varios años mediante vuelos privados y rutas aéreas estratégicas que permitían el movimiento de cocaína, dinero en efectivo y personas vinculadas al narcotráfico.

En la acusación, el Departamento de Justicia estadounidense identifica a Nicolás Maduro Moros como presunto líder de la organización conocida como el “Cártel de los Soles”, señalada de utilizar estructuras del Estado venezolano para facilitar el tráfico de drogas hacia territorio estadounidense.

Entre los señalados en el mismo expediente aparecen Cilia Flores, esposa del mandatario; Nicolás Maduro Guerra, hijo del presidente; Diosdado Cabello Rondón, ministro del Interior; y Ramón Rodríguez Chacín, exministro y presunto enlace con grupos armados. Las autoridades estadounidenses sostienen que estos actores habrían participado, directa o indirectamente, en la protección política y logística de las operaciones.

Los documentos judiciales detallan que México fue utilizado como un nodo de tránsito, sin que se formulen acusaciones contra el Estado mexicano. Según la investigación, desde territorio mexicano se habrían coordinado vuelos y movimientos financieros antes de su retorno a Venezuela o su envío a Estados Unidos.

Uno de los episodios citados ocurrió en 2006, cuando fue decomisado un cargamento de 5.5 toneladas de cocaína en un aeropuerto del sureste mexicano, caso que, según las indagatorias, evidenció la operación de rutas aéreas protegidas por documentación diplomática.

La acusación sostiene que el uso de pasaportes diplomáticos venezolanos permitió a los operadores reducir inspecciones, evitar detenciones y mantener activa la coordinación aérea entre ambos países. Este mecanismo, señala Washington, fue clave para garantizar la continuidad de las operaciones ilícitas.

El gobierno venezolano ha rechazado de manera reiterada estas acusaciones, calificándolas como parte de una ofensiva política impulsada desde Estados Unidos. Sin embargo, las causas penales continúan abiertas en tribunales federales estadounidenses y forman parte de una estrategia más amplia contra redes de narcotráfico transnacional.