
Protestas en Irán se extienden a más de 100 ciudades
Las manifestaciones iniciadas a finales de diciembre en Irán se expandieron a más de 100 ciudades, con decenas de muertos, miles de detenidos y advertencias de uso de fuerza letal por parte de las autoridades, en un contexto de apagón informativo y tensiones internacionales.
Teherán, Irán, 10 de enero de 2026. Las protestas que comenzaron el pasado 28 de diciembre en Irán se extendieron este sábado a más de 100 ciudades del país, de acuerdo con reportes de organizaciones de derechos humanos y material audiovisual difundido en redes sociales, pese a un apagón de Internet impuesto por el gobierno y a advertencias oficiales de intensificar la represión.
Las manifestaciones se registraron en distintos puntos de Teherán, así como en ciudades como Rasht, Tabriz, Shiraz, Kerman y otras regiones del país. Videos difundidos antes y durante el corte de comunicaciones mostraron concentraciones de personas realizando cacerolazos, lanzamiento de artefactos pirotécnicos y consignas contra el régimen clerical.
De acuerdo con la organización Activistas de Derechos Humanos en Irán, al menos 65 personas han muerto desde el inicio de las protestas, la mayoría civiles, y más de 2 mil 300 personas han sido detenidas. Las movilizaciones surgieron inicialmente por el aumento de precios y la inflación, y posteriormente incorporaron demandas políticas.
El líder supremo de Irán, Alí Khamenei, calificó a los manifestantes de “vándalos”, mientras que su asesor Alí Larijani afirmó que el país enfrenta una situación de “guerra” derivada de hechos que, según las autoridades, fueron impulsados desde el exterior. La televisión estatal transmitió funerales de integrantes de las fuerzas de seguridad fallecidos durante los disturbios.
La Guardia Revolucionaria Islámica confirmó el despliegue de sus fuerzas en distintas regiones y señaló que se produjeron ataques contra bases militares y policiales, con saldo de muertos y daños materiales. En un comunicado, indicó que la seguridad nacional y los principios de la Revolución Islámica constituyen una línea que no será rebasada.
Por su parte, el Ejército regular iraní anunció que protegerá infraestructura estratégica, bienes públicos e intereses nacionales, lo que representa una escalada respecto a los primeros días de las protestas, cuando la contención estuvo a cargo principalmente de fuerzas policiales y paramilitares.
Testigos en el oeste del país reportaron disparos contra manifestantes. Personal médico del noroeste de Irán informó que hospitales recibieron a numerosos heridos con fracturas, traumatismos y lesiones por arma de fuego. Al menos 20 personas fueron atendidas por impactos de bala, de las cuales cinco fallecieron.
En el ámbito político, Reza Pahlavi, hijo del último sha de Irán y residente en Estados Unidos, difundió un mensaje en redes sociales en el que llamó a mantener las protestas y a tomar centros urbanos.
A nivel internacional, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, expresó públicamente su respaldo a los manifestantes. Medios estadounidenses informaron que funcionarios de su administración discutieron escenarios de respuesta militar, aunque señalaron que no existe una acción inmediata en curso.
El fiscal general iraní, Mohammad Movahedi Azad, advirtió que quienes participen en las protestas podrían enfrentar cargos graves, mientras que el Ministerio de Inteligencia solicitó a la población reportar actividades relacionadas con las manifestaciones.
Organizaciones de derechos humanos informaron además que la activista y Premio Nobel de la Paz 2023, Narges Mohammadi, fue golpeada en prisión tras su detención el pasado 12 de diciembre.



