
Arquidiócesis de México urge políticas públicas para proteger a las mujeres
En el marco del Día Internacional de la Mujer, el organismo alertó sobre el envejecimiento y la falta de acceso a servicios de salud que enfrentan muchas monjas en el país.
Ciudad de México, 8 de marzo de 2026. El Centro Católico Multimedial (CCM) afirmó que el Día Internacional de la Mujer debe impulsar una transformación dentro de la Iglesia católica para reconocer la situación de vulnerabilidad que enfrentan las mujeres religiosas en México.
El organismo señaló que existe un panorama “urgente y alarmante” debido al envejecimiento de las monjas y a las carencias que enfrentan para atender su salud, situación que, aseguró, ha sido poco atendida por las estructuras eclesiales.
Por su parte, la Arquidiócesis Primada de México indicó que muchas mujeres en el país viven realidades complejas marcadas por la violencia, la explotación, la enfermedad y la soledad, situaciones que requieren atención profunda y cercanía social.
En el editorial del semanario Desde la Fe, el organismo subrayó la necesidad de impulsar políticas públicas capaces de proteger y acompañar a las mujeres que enfrentan condiciones de pobreza y vulnerabilidad.
“Una sociedad verdaderamente humana no abandona a las mujeres cuando atraviesan momentos de fragilidad”, señaló la publicación.
Envejecimiento y falta de atención médica
El CCM también expuso datos de un estudio realizado por la Oficina para el Desarrollo y Salud Integral de las Religiosas en México, que revela que en 2023 la edad promedio de las religiosas en el país era de 62 años.
De acuerdo con el informe, una cuarta parte de las congregaciones tiene integrantes mayores de 50 años, mientras que solo una de cada diez religiosas es menor de 35 años. Además, se estima que en las próximas dos décadas las vocaciones podrían disminuir hasta 17 por ciento, lo que dejaría a muchas comunidades sin relevo generacional.
El estudio también señala que el 92 por ciento de las monjas busca atención médica únicamente cuando presenta síntomas, lo que evidencia la falta de políticas preventivas de salud.
En congregaciones pequeñas, de menos de 100 integrantes, predominan enfermedades cardiovasculares, problemas de movilidad, trastornos gastrointestinales, diabetes y padecimientos respiratorios. En comunidades con mayor edad promedio también se registran dificultades de movimiento, afecciones cardiovasculares y visuales, así como la necesidad de cirugías oftalmológicas y oncológicas.
Falta de seguridad social
El CCM advirtió que muchas religiosas carecen de acceso a sistemas públicos de salud debido a que no perciben salarios, lo que las coloca en una situación de vulnerabilidad.
Además, cinco de cada diez congregaciones destinan entre 25 y 60 por ciento de su presupuesto anual al cuidado médico de sus integrantes, lo que reduce los recursos disponibles para sus actividades pastorales y sociales.
El estudio se realizó con información de 161 institutos pertenecientes a 220 congregaciones femeninas, de un total de 295 registradas por la Conferencia de Superiores Mayores de Religiosos de México.
El CCM señaló que esta situación refleja desigualdades dentro de la propia Iglesia. Mientras obispos y sacerdotes cuentan con mutuales, fondos solidarios y acceso a sistemas de salud, muchas religiosas enfrentan el envejecimiento sin redes de protección.
Asimismo, alertó que las congregaciones carecen de espacios adecuados para el cuidado geriátrico, equipo especializado, apoyo psicológico y personal capacitado para atender a las religiosas de mayor edad.
“La omisión no solo es injusta, sino contraproducente: sin salud, la misión se desvanece”, concluyó el organismo.



