Irán rompe tregua y cierra Ormuz

Escalada tras ofensiva en Líbano; choque por alcance del alto al fuego.

La tregua entre Irán y Estados Unidos colapsó en menos de 24 horas, luego de que Teherán ordenara el cierre del Estrecho de Ormuz y desplegara ataques con drones y misiles contra instalaciones energéticas en países del Golfo Pérsico, en respuesta a los bombardeos de Israel contra Hezbolá en Líbano.

De acuerdo con reportes de medios internacionales y agencias como Reuters, la ofensiva iraní incluyó el lanzamiento de drones y misiles hacia infraestructura estratégica en Arabia Saudita, Emiratos Árabes Unidos y Kuwait, además de amenazas a la navegación en Ormuz, una ruta por donde transita cerca del 20% del petróleo mundial.

El presidente del Parlamento iraní, Mohammad Baqer Qalibaf, afirmó que el acuerdo fue violado en varios puntos, por lo que consideró “irrazonable” continuar negociaciones en esas condiciones. En la misma línea, el presidente iraní Masoud Pezeshkian calificó los ataques israelíes en Líbano como una ruptura directa del cese al fuego.

Por su parte, el Primer Ministro de Israel, Benjamin Netanyahu, sostuvo que las operaciones contra Hezbolá continuarán, al señalar que el acuerdo no incluía territorio libanés. El vicepresidente de Estados Unidos, JD Vance, respaldó esa interpretación y atribuyó la escalada a una lectura incorrecta por parte de Irán.

El cierre del Estrecho de Ormuz redujo el tránsito marítimo a niveles mínimos —apenas unos cuantos buques— frente a los más de 100 diarios previos al conflicto, lo que incrementa la presión sobre los mercados energéticos internacionales.

En este contexto, The New York Times señala que la ruptura de la tregua no responde únicamente a una decisión unilateral, sino a una diferencia de interpretación sobre su alcance, particularmente en torno a Líbano. El diario advierte que el conflicto ha escalado de forma contenida pero constante, mediante ataques indirectos y presión estratégica —como el control de Ormuz—, en un intento de evitar una confrontación directa mayor, aunque con efectos inmediatos en la estabilidad regional y los mercados energéticos.

La disputa central radica en ese desacuerdo: mientras Irán sostiene que el alto al fuego debía incluir Líbano, Israel y Estados Unidos lo limitan a enfrentamientos directos, lo que ha convertido el acuerdo en un mecanismo frágil y de corta duración.