Apuestan por extracción de gas natural

Sheinbaum apuesta por elevar la producción de gas natural.
La meta: reducir la dependencia del exterior y fortalecer la soberanía energética.

Ciudad de México.— El gobierno federal encabezado por Claudia Sheinbaum anunció el miércoles que buscará explotar yacimientos de gas natural no convencionales como parte de una estrategia para reducir la dependencia energética del exterior, en un contexto en el que el país importa alrededor del 75% del gas que consume, principalmente desde Estados Unidos.

Durante el anuncio, la presidenta evitó referirse directamente a la técnica de fracturación hidráulica y señaló que la extracción deberá realizarse “de una manera sustentable, que los impactos ambientales se disminuyan al máximo”.

Para ello, informó que se integrará un comité técnico que, en un plazo de dos meses, evaluará la viabilidad de utilizar métodos menos agresivos, como el uso de menos químicos y agua no potable, así como los costos asociados a este tipo de explotación.

“Todo el gas que importamos viene de un tipo de explotación que tiene impactos ambientales y está a 100 metros de la frontera”, señaló Sheinbaum, en referencia a los desarrollos energéticos en Texas.

La mandataria, con formación científica en temas de cambio climático, reiteró que su administración mantendrá el impulso a las energías renovables; sin embargo, subrayó que el país no puede prescindir del petróleo ni de otros combustibles fósiles en el corto plazo.

En este contexto, el gobierno federal busca incrementar la producción nacional de gas natural de 2,300 millones de pies cúbicos diarios a 5,800 millones hacia 2035, con el objetivo de fortalecer la soberanía energética y reducir la vulnerabilidad ante escenarios internacionales como los registrados en Europa por el desabasto de gas ruso o las tensiones actuales en Medio Oriente.

“¿Qué ponemos en el centro? La soberanía… el desarrollo para nuestro país”, afirmó.

Sheinbaum añadió que, aunque existe una relación estable con Estados Unidos y están garantizados los contratos de importación, “es una decisión responsable aumentar nuestra soberanía energética”. No obstante, reconoció que sustituir completamente el gas importado “difícilmente” será posible.

México se mantiene como el principal comprador de gas estadounidense a nivel mundial. En los últimos años, la dependencia ha crecido debido, entre otros factores, a la sobreexplotación de yacimientos nacionales y a la complejidad técnica para procesar gas con altos niveles de nitrógeno.

Datos recientes indican que el consumo alcanzó los 9,100 millones de pies cúbicos diarios, de los cuales 6,800 millones fueron importados. La mayor parte se destina a la generación eléctrica, y se prevé que la demanda aumente en al menos 30% hacia 2030.

La estrategia se presenta en paralelo a proyectos de infraestructura para importar más gas y, eventualmente, reexportarlo hacia mercados internacionales, lo que ha generado críticas de organizaciones ambientalistas por el incremento en el uso de combustibles fósiles.