
Sheinbaum asegura que no se va “a cubrir a nadie”
Tras un efecto dominó originado desde el sistema bancario de Estados Unidos, la presidenta Claudia Sheinbaum confirmó que la Unidad de Inteligencia Financiera (UIF) congeló de manera preventiva cuentas relacionadas con 10 funcionarios de Sinaloa solicitados en extradición por autoridades estadounidenses por presuntos vínculos con el Cártel de Sinaloa.
La medida ocurre en medio de la presión generada por la entrega voluntaria ante la justicia estadounidense del exsecretario de Seguridad Pública de Sinaloa, Gerardo Mérida Sánchez, y del exsecretario de Administración y Finanzas, Enrique Díaz Vega.
Desde Palacio Nacional, Sheinbaum negó que la entrega de ambos represente un riesgo para México o para su gobierno y señaló que la Fiscalía de Nueva York aún no ha enviado las pruebas solicitadas por el Gobierno mexicano.
De acuerdo con reportes periodísticos, entre las cuentas bloqueadas estarían las del gobernador con licencia, Rubén Rocha Moya, así como las de tres de sus hijos, además del senador morenista Enrique Inzunza y el alcalde con licencia de Culiacán, Juan de Dios Gámez.
“Dado que hay una orden de aprehensión en Estados Unidos contra 10 personas, los bancos de aquí, como tienen relación con los bancos de allá, toman una serie de medidas y de manera automática, preventivamente lo hace la UIF”, explicó la mandataria.
Sheinbaum también afirmó que su gobierno no protegerá a ninguna persona señalada por posibles vínculos con el crimen organizado y reiteró que las investigaciones deberán sustentarse con pruebas.



