
NOAA emite alerta por tormenta solar tras potente llamarada en el Sol
La NOAA informó sobre una tormenta solar generada por una llamarada que produjo emisiones de radiación tipo II y IV, asociadas a una eyección de masa coronal. El fenómeno podría afectar sistemas de comunicación, navegación y satélites, sin impacto directo en la salud humana.
Ciudad de México, 31 de diciembre de 2025. — La Administración Nacional Oceánica y Atmosférica (NOAA) de Estados Unidos emitió este miércoles una alerta por tormenta solar originada por una llamarada solar registrada en la superficie del Sol.
De acuerdo con el Centro de Predicción del Clima Espacial de la NOAA, a las 14:00 horas GMT se activó una alerta por una emisión de radiación tipo II, fenómeno que suele producirse en asociación con erupciones solares y que generalmente indica la presencia de una eyección de masa coronal vinculada a una llamarada.
La llamarada ocurrió a las 13:33 horas GMT y generó una onda de radiación con una velocidad estimada de 893 kilómetros por segundo, según el reporte oficial.
Minutos después, a las 14:01 horas GMT, se emitió una segunda alerta correspondiente a emisiones de radiación tipo IV, las cuales se asocian con erupciones solares de gran intensidad y con eyecciones de masa coronal más fuertes, así como con tormentas de radiación solar.
La NOAA explicó que las tormentas solares se producen cuando el material electromagnético expulsado por el Sol interactúa con el campo magnético de la Tierra. Este tipo de eventos puede provocar afectaciones en sistemas tecnológicos e infraestructuras, como interferencias en señales GPS, comunicaciones por radio de alta frecuencia y operaciones de aviación, además de posibles alteraciones en el funcionamiento de satélites.
En escenarios extremos, estas tormentas pueden causar daños a transformadores de redes eléctricas de alta tensión y generar apagones de gran escala. Asimismo, pueden favorecer la aparición de auroras boreales en regiones alejadas de los polos.
Las autoridades indicaron que, hasta el momento, no se ha identificado un impacto directo en la salud humana derivado de este fenómeno solar.



