
UNAM obtiene la primera imagen 3D del interior del volcán Popocatépetl
Un equipo científico de la UNAM logró la primera tomografía sísmica tridimensional del Popocatépetl, identificando zonas de acumulación de magma hasta 18 kilómetros de profundidad, tras cinco años de trabajo de campo y análisis con inteligencia artificial.
Ciudad de México, 30 de diciembre de 2025. Investigadores de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) obtuvieron por primera vez una imagen tridimensional del interior del volcán Popocatépetl, uno de los más activos del país, mediante el uso de redes sísmicas ampliadas y análisis de datos con inteligencia artificial.
El proyecto fue encabezado por Marco Calò, profesor del Departamento de Vulcanología del Instituto de Geofísica de la UNAM, y consistió en más de cinco años de expediciones al volcán, ubicado a 5 mil 452 metros sobre el nivel del mar, así como en el procesamiento de miles de registros sísmicos.
La imagen obtenida corresponde a una tomografía sísmica tridimensional que alcanza hasta 18 kilómetros por debajo del cráter. En ella se identifican varias posibles bolsas de magma a distintas profundidades, separadas por material sólido, con mayor concentración hacia la zona sureste del edificio volcánico.
Para lograrlo, el equipo incrementó de 12 a 22 el número de estaciones sismográficas del Centro Nacional de Prevención de Desastres (Cenapred) alrededor del volcán. Estos instrumentos registran vibraciones del suelo hasta 100 veces por segundo y generan grandes volúmenes de información.
Los datos fueron procesados mediante técnicas de inteligencia artificial por la estudiante de doctorado Karina Bernal, quien adaptó algoritmos utilizados en otros volcanes para clasificar los distintos tipos de señales sísmicas del Popocatépetl. A partir de estos registros, los científicos inferieron la composición, temperatura y profundidad de los materiales internos del volcán.
El estudio responde a la necesidad de contar con información más precisa sobre la estructura interna del Popocatépetl, considerando que en un radio de 100 kilómetros habitan aproximadamente 25 millones de personas, además de infraestructura crítica como hospitales, escuelas y aeropuertos.
Durante las expediciones, los investigadores instalaron y dieron mantenimiento a estaciones sismográficas en zonas de difícil acceso, enfrentando condiciones climáticas extremas, actividad volcánica constante y riesgos naturales como flujos de lodo y caída de material volcánico.
El trabajo permitirá mejorar la comprensión de la dinámica interna del volcán y apoyar la toma de decisiones en materia de monitoreo y protección civil. La investigación se encuentra en su etapa final previa a la publicación de los resultados científicos.



