La tragedia de cambiar para ser aceptado

Un gorila que aprende a ser humano para sobrevivir articula, desde Kafka, una reflexión escénica sobre identidad, presión social y el costo de pertenecer

Ciudad de México.— La obra El gorila, dirigida por Alejandro Jodorowsky e interpretada por Brontis Jodorowsky, retoma el relato Informe para una academia de Franz Kafka para construir una reflexión escénica sobre la identidad, la adaptación y el costo de pertenecer.

El montaje parte de un texto clave del autor checo, en el que un simio —capturado en África y trasladado a Europa— relata ante una academia científica el proceso mediante el cual abandonó su condición animal para convertirse en humano. No se trata de una evolución natural, sino de una estrategia de supervivencia: aprender a hablar, imitar conductas y asumir códigos sociales para escapar del encierro.

Desde esa premisa, la obra plantea una interrogante central: quién tiene que cambiar para ser aceptado. La respuesta no es lineal. El personaje no se transforma por voluntad, sino por presión; no busca integrarse, sino dejar de estar atrapado. En ese tránsito, la adaptación se convierte en una forma de renuncia.

Con más de 300 funciones en distintos países, la puesta en escena ha consolidado una trayectoria internacional antes de su llegada a México. En esta versión, Brontis Jodorowsky sostiene el peso dramático a través de un trabajo físico y vocal que sugiere —sin caracterización literal— la tensión entre lo animal y lo humano, evitando el realismo para centrarse en lo simbólico.

La dirección de Alejandro Jodorowsky apuesta por una lectura contemporánea del texto de Franz Kafka, donde la jaula deja de ser únicamente un espacio físico y se convierte en una metáfora de las estructuras sociales que condicionan la conducta, el lenguaje y la identidad.

El montaje se presenta en el Teatro Orientación Luisa Josefina Hernández, dentro del Centro Cultural del Bosque, con una temporada limitada organizada por el Instituto Nacional de Bellas Artes y Literatura.

Lejos de ofrecer una moraleja, El gorila deja abierta la incomodidad: la integración social puede implicar éxito, pero también pérdida. La obra no responde, más bien confronta al espectador con una pregunta vigente: cuánto de lo que somos estamos dispuestos a cambiar para ser aceptados.

La temporada, de 14 funciones, se lleva a cabo del 24 de abril al 17 de mayo de 2026 en el Teatro Orientación Luisa Josefina Hernández, del Centro Cultural del Bosque, con presentaciones los jueves y viernes a las 20 horas; los sábados a las 19 horas, y los domingos a las 18 horas. No habrá función el 1 de mayo.