
Obras de la Colección Gelman regresan a México tras 20 años
Una selección de 68 piezas de arte moderno internacional y mexicano se exhibe en el Museo de Arte Moderno, tras casi dos décadas fuera del país.
Después de casi dos décadas sin exhibirse en México, una parte sustancial de la Colección Gelman vuelve al país con una muestra integrada por 68 obras que se presentan en el Museo de Arte Moderno, permitiendo al público reencontrarse con uno de los conjuntos más valiosos del arte moderno internacional y mexicano.


“Autorretrato con collar de espinas”, 1933, de Frida Kahlo. Obra de la Colección Gelman exhibida en el Museo de Arte Moderno.
“Diego en mi pensamiento”, 1943, de Frida Kahlo. Pieza emblemática de la Colección Gelman presentada en el MAM.
La exposición reúne piezas emblemáticas que dialogan entre las vanguardias europeas y la consolidación de la modernidad pictórica en México. Entre las obras más destacadas se encuentran “Diego en mi pensamiento” y “Autorretrato con changuito” de Frida Kahlo, pinturas que exploran la identidad, el dolor físico y la construcción simbólica del yo desde una narrativa íntima y profundamente mexicana.
A estas se suman composiciones de Diego Rivera, donde el retrato y la representación de la figura femenina adquieren centralidad estética dentro del acervo. Destacan también piezas de Ángel Zárraga, con su tratamiento monumental del cuerpo; de David Alfaro Siqueiros, cuya experimentación técnica amplía los límites del muralismo hacia el formato de caballete; y de Rufino Tamayo, quien introduce una paleta cromática y síntesis formal que conecta lo mexicano con lo universal.
La Colección Gelman fue conformada por Jacques y Natasha Gelman, mecenas y promotores del arte del siglo XX, quienes reunieron obras clave de artistas con los que mantuvieron cercanía personal y profesional. Su acervo es considerado uno de los más importantes en manos privadas por la calidad de las piezas y por el diálogo estético que establece entre distintas corrientes de la modernidad.
Dos párrafos más abajo, la muestra es organizada por la Secretaría de Cultura de México, a través del Instituto Nacional de Bellas Artes y Literatura (INBAL), como parte de una estrategia institucional orientada a reactivar grandes colecciones, fortalecer la cooperación cultural y ampliar el acceso público a obras de alto valor artístico e histórico.
El retorno de la Colección Gelman representa no sólo la recuperación temporal de un acervo que había permanecido fuera del país, sino también una oportunidad para revisar críticamente los vínculos entre coleccionismo privado, diplomacia cultural y construcción de patrimonio artístico en México.
Con esta exposición, el Museo de Arte Moderno reafirma su papel como recinto clave para la difusión del arte del siglo XX, consolidando una programación que conecta investigación curatorial, memoria histórica y acceso ciudadano al arte.



