Renuncia fiscal de Chihuahua tras caso por presencia de agentes de la CIA.

Jáuregui Moreno asume responsabilidad por fallas en control, comunicación y coordinación institucional; su salida busca dar paso a investigaciones con autonomía.

Ciudad de México.— César Gustavo Jáuregui Moreno presentó su renuncia irrevocable como fiscal general de Chihuahua, en medio de cuestionamientos por la presencia de personas extranjeras, presuntamente agentes de la CIA, que se identificaron como funcionarios de otro país en operativos relacionados con el combate al crimen organizado.

En un mensaje público, el ahora exfuncionario reconoció inconsistencias en la información inicial difundida sobre el caso, así como fallas en los mecanismos de control, comunicación y gestión institucional que, como titular de la Fiscalía estatal, tenía la responsabilidad de garantizar.

El caso ha colocado en el centro del debate los protocolos de coordinación con autoridades extranjeras y los límites legales de su participación en territorio nacional, particularmente en operaciones vinculadas con la seguridad pública y el combate al crimen organizado.

Jáuregui Moreno sostuvo que, si bien recientemente se logró la destrucción de uno de los laboratorios de drogas más grandes en la historia del país, los resultados operativos no pueden justificar acciones fuera del estricto apego a la ley.

Indicó que su renuncia tiene como objetivo permitir que las investigaciones internas continúen con autonomía, prontitud y exhaustividad, además de contribuir a restablecer la confianza pública y fortalecer los controles institucionales en la entidad.

El caso también ha generado reacciones en el ámbito político, donde se ha planteado la necesidad de esclarecer el alcance de la participación extranjera en este tipo de operativos, así como revisar los mecanismos de coordinación entre autoridades locales y federales.