Casa Blanca ajusta tácticas tras muerte de civil en Mineápolis

La administración de Donald Trump modificó su estrategia en Mineápolis luego de la muerte de un segundo civil durante un operativo federal, mientras crecen las protestas, los cuestionamientos políticos y la organización de movimientos de resistencia pacífica en Estados Unidos.

Nueva York y Washington, 27 de enero de 2026. La Casa Blanca modificó algunas de sus tácticas tras el segundo asesinato de un civil crítico del gobierno en Mineápolis, Minnesota, a manos de agentes federales, en un contexto de protestas sostenidas, cuestionamientos políticos y organización de movimientos de resistencia civil pacífica en distintas ciudades de Estados Unidos.

Videos difundidos en redes sociales muestran que agentes federales rociaron gas pimienta contra Alex Pretti, enfermero de cuidados intensivos, lo sometieron en el suelo y, posteriormente, un agente de la Patrulla Fronteriza le disparó a quemarropa. Las imágenes detonaron nuevas protestas en Mineápolis y ampliaron el debate político en Washington en contra del gobierno del presidente Donald Trump.

La Casa Blanca, el Departamento de Seguridad Interna y la jefatura de la Patrulla Fronteriza replicaron inicialmente el mismo argumento utilizado semanas atrás tras la muerte de Renee Good, ocurrida también en Mineápolis durante un operativo del Servicio de Control de Inmigración y Aduanas (ICE). En ambos casos, las autoridades sostuvieron que las víctimas representaban una amenaza al orden público y que los disparos se realizaron en defensa propia.

Las dos víctimas eran ciudadanos estadunidenses blancos, sin antecedentes penales. Los videos difundidos contradicen la versión oficial al mostrar que no hubo agresión contra los agentes. Aun así, el gobierno reiteró que los fallecidos “se resistieron violentamente”. En el caso de Pretti, funcionarios y aliados del presidente difundieron imágenes de un arma de fuego que portaba, sin aclarar que contaba con permiso legal y que, según los registros visuales, nunca la utilizó.

Ante el impacto político y social del caso, el presidente Trump anunció el envío del llamado “zar fronterizo”, Tom Homan, a Mineápolis. Homan reportará directamente al mandatario, estará a cargo de la operación migratoria en la ciudad y fungirá como mediador con el gobernador de Minnesota, Tim Walz, y el alcalde de Mineápolis, Jacob Frey. Trump informó además que sostuvo llamadas telefónicas con ambos funcionarios locales.

De acuerdo con reportes de CNN y AP, el jefe de la Patrulla Fronteriza, Greg Bovino, así como algunos agentes federales, se retirarán de Mineápolis este martes. En paralelo, en Washington, el presidente del Comité de Seguridad Interna de la Cámara de Representantes, el republicano Andrew Garbarino, solicitó la comparecencia de ICE y otras agencias para explicar las tácticas empleadas. Legisladores republicanos también pidieron mayor información sobre los operativos.

Las acciones federales generaron inquietud incluso dentro de las propias agencias. The New York Times reportó que oficiales en activo y retirados de ICE y la Patrulla Fronteriza expresaron frustración y desilusión con la forma en que el gobierno conduce los operativos migratorios.

Chris Madel, abogado defensor del agente implicado en la muerte de Renee Good y aspirante republicano a la gubernatura de Minnesota, anunció su retiro de la contienda electoral. En un mensaje público, cuestionó las redadas federales y señaló que algunas prácticas podrían ser inconstitucionales, en particular las detenciones basadas en el perfil racial.

El gobernador Walz y el alcalde Frey reiteraron su exigencia de retirar a los aproximadamente 3 mil agentes federales desplegados en la operación antimigrante más grande hasta ahora. La demanda fue respaldada por alcaldes, gobernadores y legisladores demócratas de otras entidades, así como por la dirigencia legislativa de ese partido, que analiza frenar el presupuesto del Departamento de Seguridad Nacional y solicitó la destitución de la secretaria Kristi Noem.

Mientras continúan las protestas, organizaciones sociales y civiles realizaron talleres de capacitación en resistencia no violenta en distintas partes del país. Bajo el nombre de Día Nacional de Capacitación, colectivos como Indivisible, 50501, May Day Strong, Rising Majority, Women’s March y la Red Nacional de Organización de Jornaleros promovieron cursos presenciales y virtuales para informar sobre operativos migratorios, documentar acciones federales y coordinar respuestas comunitarias pacíficas.

En estados como Maine, donde ICE intensificó operativos, se registraron manifestaciones en ciudades como Portland, con consignas contra la presencia de agentes federales. Las organizaciones participantes señalaron que las actividades buscan fortalecer la acción colectiva no violenta y el apoyo a comunidades vulnerables.

De acuerdo con testimonios difundidos por organizaciones civiles, la última acción atribuida a Alex Pretti fue auxiliar a una mujer durante un altercado con un agente del ICE, y sus últimas palabras registradas fueron: “¿estás bien?”.

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