Cuba se queda sin turbosina para aviones

Cuba avisó a aerolíneas que en 24 horas se quedará sin turbosina, lo que pone en riesgo operaciones, rutas y el flujo turístico hacia la isla.

La Habana. El gobierno de Cuba notificó a aerolíneas internacionales que en un plazo de 24 horas el país se quedará sin turbosina, combustible indispensable para la operación de vuelos comerciales, lo que impedirá garantizar el abastecimiento en sus principales aeropuertos.

La advertencia fue emitida mediante un aviso oficial a la navegación aérea (NOTAM), en el que se precisa que el combustible de aviación tipo JET A1 no estará disponible entre el 10 de febrero y el 11 de marzo, periodo durante el cual las compañías deberán ajustar sus planes de operación.

La medida impacta terminales estratégicas para la conectividad de la isla, entre ellas La Habana, Varadero, Santa Clara, Camagüey, Holguín y Santiago de Cuba, que concentran la mayor parte del tráfico internacional y turístico.

Ante el desabasto, aerolíneas deberán prever escalas técnicas en otros países para recargar combustible, limitar peso de carga o pasajeros, modificar rutas e incluso reprogramar o cancelar frecuencias, dependiendo de la autonomía de cada aeronave.

El faltante de turbosina ocurre en medio de la crisis energética que atraviesa Cuba, caracterizada por restricciones en el suministro petrolero, dificultades logísticas de importación y limitaciones financieras para la compra de combustibles en el mercado internacional.

En los últimos años, la isla ha enfrentado apagones recurrentes, caída en reservas de combustibles y afectaciones al transporte terrestre e industrial, situación que ahora alcanza al sector aeronáutico, uno de los más sensibles por su impacto en el turismo, principal fuente de divisas del país.

Especialistas del sector advierten que, de prolongarse la falta de turbosina, podrían generarse distorsiones en tarifas aéreas, reducción de asientos disponibles y presión adicional sobre la ya debilitada industria turística cubana.

La presión sobre el suministro energético de la isla se intensificó luego de que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, advirtiera que impondría aranceles a países o empresas que vendan petróleo a Cuba, como parte de su política de endurecimiento económico contra el gobierno cubano. La amenaza ha generado cautela entre proveedores y navieras, complicando aún más el acceso de la isla a combustibles refinados, incluida la turbosina utilizada en la aviación comercial.