Lukashenko afirma que Putin rechazó atacar la residencia oficial de Zelenski

El presidente de Bielorrusia afirma que Vladimir Putin rechaza en varias ocasiones golpear centros de decisión en Kiev y la residencia del mandatario ucraniano, pese a presiones internas y recientes ataques con drones en territorio ruso.

Minsk El presidente de Bielorrusia, Alexander Lukashenko, afirma que el mandatario ruso, Vladimir Putin, descarta en distintas ocasiones atacar los centros de decisión de Kiev y la residencia oficial del presidente de Ucrania, Volodímir Zelenski, durante el desarrollo de la guerra.

Lukashenko señala que no existe un acuerdo formal para evitar ataques entre jefes de Estado, pero sostiene que el conflicto mantiene una línea tácita que excluye atentados directos contra líderes políticos. “La situación de la guerra no conduce a intentos de asesinato de presidentes”, expresa en declaraciones difundidas por la agencia estatal Belta.

El mandatario bielorruso indica que Putin dispone de capacidades militares para golpear puntos estratégicos en Kiev, incluidas viviendas del presidente ucraniano, pero rechaza de forma categórica esas opciones incluso ante presiones internas. Relata que, tras la introducción del misil Oreshnik, sectores radicales piden utilizarlo contra los principales centros de decisión ucranianos, propuesta que Putin niega de inmediato.

Lukashenko advierte, no obstante, que una escalada de provocaciones puede llevar a un desenlace grave. “Rusia tiene medios para golpear centros de decisión y no dejar piedra sin remover”, afirma, en tono de advertencia.

Sobre el reciente incidente en Nóvgorod, donde Rusia denuncia un ataque con drones contra la residencia presidencial rusa, Lukashenko considera que se trata de un intento de sabotear las negociaciones de paz cuando, según dice, “la paz ya se encuentra al alcance”. A su juicio, la intención consiste en provocar una respuesta simétrica de Moscú.

El líder bielorruso califica estos hechos como ataques poco frecuentes y sugiere una posible implicación externa. “Sospecha de los ‘hermanos ingleses’”, afirma, en alusión a Reino Unido y a algunos aliados europeos de Ucrania.

En paralelo, el ministro de Exteriores ruso, Serguéi Lavrov, informa que fuerzas ucranianas lanzan hasta 91 drones contra Nóvgorod durante la noche del 28 al 29 de diciembre, ataques que, según Moscú, resultan interceptados. Rusia califica el episodio como “terrorismo de Estado”.

Moscú asegura que no abandona el proceso de negociación, aunque limita el diálogo a Estados Unidos y se reserva el derecho de endurecer su postura. Ucrania niega cualquier ataque y acusa a Rusia de manipular los hechos para entorpecer las conversaciones de paz.