
Mamdani inicia su gobierno en Nueva York
El nuevo alcalde asumió el cargo el 1 de enero de 2026 con una agenda centrada en vivienda, costo de vida y servicios públicos, en un relevo generacional que abre una nueva etapa política en la ciudad.
Nueva York.— En los primeros minutos del 1 de enero de 2026, Zohran Mamdani asumió formalmente como alcalde de la Ciudad de Nueva York, dando inicio a una administración que ha sido leída como un punto de inflexión político, generacional y simbólico para la mayor urbe de Estados Unidos.
La juramentación se llevó a cabo en la histórica estación Old City Hall, un recinto emblemático del sistema de transporte subterráneo neoyorquino que actualmente se encuentra fuera de servicio. El lugar no fue elegido al azar: el nuevo alcalde buscó subrayar la relación entre ciudad, infraestructura pública y memoria urbana. El acto fue de carácter sobrio y protocolario, encabezado por autoridades estatales.
Durante la ceremonia, Mamdani utilizó dos ejemplares del Corán —uno de carácter familiar y otro de valor histórico— para prestar juramento, un gesto que destacó por su carga simbólica en una ciudad definida por su diversidad cultural, religiosa y migrante. Con ello, el nuevo alcalde se convierte en el primer musulmán en asumir el cargo bajo este marco, hecho que fue ampliamente destacado por la prensa internacional.
Horas más tarde, en un acto público frente al Ayuntamiento, Mamdani dirigió su primer mensaje político como alcalde. En él, delineó las prioridades de su gobierno: contención del costo de vida, crisis de vivienda, movilidad urbana y servicios públicos. “Nueva York debe volver a ser una ciudad donde vivir no sea un privilegio”, afirmó, en una alusión directa al encarecimiento de rentas y servicios que ha marcado la última década.
Con 34 años, Mamdani se convierte en uno de los alcaldes más jóvenes en la historia reciente de la ciudad. De origen ugandés y con raíces en el sur de Asia, su perfil representa un relevo generacional y demográfico en la política local. Antes de llegar al Ayuntamiento, se desempeñó como legislador estatal y construyó una carrera ligada a movimientos progresistas y comunitarios.
Su triunfo electoral, registrado en noviembre de 2025, fue interpretado como una señal del fortalecimiento de una agenda de izquierda en una ciudad históricamente dominada por el Partido Demócrata, pero también marcada por tensiones entre sectores financieros, clase media y comunidades trabajadoras. En campaña, Mamdani centró su discurso en la redistribución, la regulación del mercado inmobiliario y el fortalecimiento del transporte público.
Entre las propuestas que ahora buscan traducirse en políticas públicas destacan la congelación de rentas, el impulso al transporte accesible y la expansión de programas sociales, financiados mediante una revisión del esquema fiscal aplicado a grandes fortunas y corporaciones. No obstante, su administración arranca con desafíos inmediatos: el equilibrio presupuestal, la relación con el sector empresarial y la exigencia de resultados en materia de seguridad y servicios urbanos.
El inicio del gobierno de Mamdani ha generado expectativas y reservas a partes iguales. Para sus simpatizantes, representa una oportunidad de replantear el modelo de ciudad frente a la desigualdad; para sus críticos, una prueba sobre la viabilidad de una agenda progresista en uno de los principales centros financieros del mundo. Con su toma de posesión, Nueva York abre una nueva etapa política cuyo alcance comenzará a medirse en los próximos meses.



