
Rusia acusa a Estados Unidos de violar el derecho del mar tras incautación de petrolero ruso
Moscú calificó como “ilegal” la acción militar de Estados Unidos contra el petrolero ruso Marinera y advirtió que el incidente sienta un precedente peligroso para la libertad de navegación internacional.
Moscú, 08 de enero de 2026.— El gobierno de Rusia expresó este jueves su “seria preocupación” por la acción militar realizada por fuerzas armadas de Estados Unidos contra el petrolero ruso Marinera, ocurrida el pasado 7 de enero, al considerar que se trata de una grave violación del derecho internacional del mar y de la libertad de navegación.
En un comunicado difundido por el Ministerio de Relaciones Exteriores, la cancillería rusa calificó la operación como una “ilegal acción militar” y advirtió que sienta un precedente “peligroso e irresponsable” que podría derivar en una mayor inestabilidad internacional.
Moscú instó a Washington a respetar las normas fundamentales de la navegación marítima internacional y a cesar de inmediato cualquier acción ilegal contra el Marinera, así como contra otros buques que —según afirmó— realizan actividades legales en alta mar.
Asimismo, exigió a las autoridades estadunidenses garantizar un trato digno y respetuoso a la tripulación, integrada en parte por ciudadanos rusos, y permitir su pronto regreso a Rusia. Esta demanda ya había sido planteada un día antes por funcionarios rusos citados por la agencia TASS.
La cancillería subrayó que Estados Unidos recibió información oficial y reiterada sobre la identidad rusa del buque y su carácter civil y pacífico, por lo que —aseguró— no existía fundamento para alegar una supuesta navegación sin bandera o bajo bandera falsa.
El comunicado recuerda que el derecho del mar internacional establece de manera inequívoca que los buques en alta mar están sujetos a la jurisdicción del Estado cuya bandera enarbolan, y que la detención o inspección de una embarcación sólo es legal en casos excepcionales como piratería o trata de esclavos, supuestos que —afirma— no aplican al Marinera.
Rusia precisó que no otorgó consentimiento alguno para la detención o inspección del buque y que, por el contrario, protestó formalmente ante Washington por la persecución previa del petrolero por parte de la Guardia Costera estadounidense, exigiendo que se pusiera fin a dichas acciones.
En este contexto, Moscú consideró que el abordaje militar, la incautación del buque y la detención de la tripulación constituyen una violación grave de los principios fundamentales del derecho marítimo internacional.
La cancillería también calificó de “categóricamente inaceptables” las amenazas de las autoridades estadunidenses de someter a juicio a los tripulantes, a las que calificó de “absurdas”, y rechazó que las sanciones unilaterales impuestas por Estados Unidos y otros países occidentales puedan justificar la incautación de embarcaciones en alta mar.
Además, rechazó lo que describió como “insinuaciones extremadamente cínicas” de funcionarios estadounidenses que vinculan la incautación del Marinera con una estrategia para controlar recursos naturales de Venezuela, tendencia que Moscú calificó como neocolonialista.
El Ministerio de Relaciones Exteriores acusó a Washington de provocar crisis internacionales y de agravar las ya tensas relaciones entre Rusia y Estados Unidos, situación que calificó de “alarmante”.
El comunicado concluye que el incidente con el Marinera podría escalar las tensiones militares y políticas en la región euroatlántica y advirtió que otros países podrían verse tentados a imitar un comportamiento que calificó como “peligroso e irresponsable”.
En ningún momento del texto se menciona directamente al presidente estadounidense Donald Trump.



