
“Therian”: de raíz griega a fenómeno viral en redes
La palabra “therian” se ha vuelto tendencia en plataformas digitales, especialmente entre jóvenes que hablan sobre identidad y autodescubrimiento. El término proviene de “therianthropy”, de origen griego, que significa “animal-humano”, y se utiliza para describir a personas que se identifican como parcialmente no humanas a nivel interno. Diversos estudios académicos han comenzado a analizar el fenómeno desde perspectivas psicológicas, culturales y sociales.
El concepto ha ganado visibilidad en comunidades digitales donde usuarios explican que su identidad no se limita únicamente a lo humano, sino que sienten una conexión profunda con un animal específico. Esta identificación no implica una transformación física, sino una percepción interna o subjetiva sobre quiénes son.
La palabra deriva del griego thērion (animal salvaje) y ánthrōpos (ser humano), cuya combinación dio origen a “therianthropy”. Actualmente, quienes se identifican como “therian” sostienen que, en algún nivel psicológico o espiritual, son parte animal. Especialistas distinguen entre la identidad “therian” no clínica —una autodefinición simbólica o interna vinculada a un animal real— y la llamada therianthropy clínica o zoantropía clínica, considerada en psiquiatría como un delirio específico en el que la persona cree haberse transformado físicamente.
Investigaciones como Therianthropy: Wellbeing, Schizotypy, and Autism in Individuals Who Self-Identify as Non-Human, de Helen Clegg, Roz Collings y Elizabeth C. Roxburgh, han estudiado a personas que se autoidentifican como therians, explorando variables de bienestar psicológico y rasgos de personalidad. Estos trabajos subrayan la importancia de diferenciar entre identidad cultural y diagnóstico clínico.
En el debate digital también suelen confundirse términos como “furry” —relacionado con el fandom de personajes animales antropomórficos— y “otherkin”, que alude a identidades vinculadas con seres no humanos, incluidos animales o criaturas mitológicas. La principal diferencia es que el “therian” habla de una identidad interna ligada a un animal real existente, no necesariamente a una afición estética o artística.
La idea de transformación humano-animal tiene raíces antiguas en mitologías griegas, tradiciones africanas y folclore europeo. Sin embargo, el enfoque contemporáneo se centra en la construcción de identidad y su análisis desde la psicología y las ciencias sociales. Estudios recientes coinciden en que es fundamental distinguir entre identidad subjetiva y trastornos clínicos, mientras el término continúa generando conversación tanto en redes sociales como en espacios académicos.



