
Mundial 2026 enfrenta críticas por altos precios de boletos y baja demanda
A un mes del inicio de la Copa del Mundo 2026, reportes señalan preocupación dentro de la FIFA por las ventas de boletos, mientras aficionados y especialistas cuestionan los altos costos para asistir al torneo en Estados Unidos, México y Canadá.
CIUDAD DE MÉXICO, 13 de mayo de 2026.- A un mes del arranque de la Copa Mundial de la FIFA 2026, diversas versiones apuntan a preocupación dentro de la FIFA por el nivel de venta de boletos para el torneo que se disputará en Estados Unidos, México y Canadá.
Según reportes citados por medios internacionales, directivos del organismo encabezado por Gianni Infantino estarían inconformes con las cifras actuales de venta, pese a que la FIFA aseguró haber recibido 500 millones de solicitudes de entradas.
Organizaciones de aficionados y directivos vinculados al futbol consideran que uno de los principales factores es el elevado costo para seguir a las selecciones nacionales durante el torneo.
La Football Supporters Association y el ex director ejecutivo del Liverpool FC, Peter Moore, estimaron que acompañar a una selección hasta la final podría costar entre 10 mil y 35 mil dólares por aficionado.
Incluso el presidente estadunidense Donald Trump se refirió al tema y declaró que tampoco pagaría esos precios, además de señalar que sería “decepcionante” que muchos ciudadanos no puedan asistir a los partidos.
Críticas a precios y reventa
Las críticas se intensificaron luego de que se reportaran boletos revendidos en la plataforma oficial de la FIFA por cifras superiores al millón de dólares para la final del torneo.
Además del costo de las entradas, aficionados y especialistas han señalado que los gastos de transporte, hospedaje y movilidad dentro de Estados Unidos incrementan considerablemente el presupuesto necesario para asistir al Mundial.
De acuerdo con reportes internacionales, algunos aficionados podrían gastar al menos 7 mil dólares únicamente en boletos si siguen a su selección hasta las últimas fases del campeonato.
Ante las críticas, la FIFA habilitó una cantidad limitada de boletos de 60 dólares en categoría 4, aunque esto ha generado diferencias importantes entre aficionados ubicados en zonas similares del estadio.
Otro de los puntos cuestionados es el sistema de reventa. En Estados Unidos la reventa de boletos es legal, pero se reportó que la FIFA cobra una comisión de 15 por ciento tanto al comprador como al vendedor en operaciones realizadas mediante su plataforma oficial.
La postura del organismo es que esos ingresos se destinan al programa FIFA Forward para financiar proyectos de futbol en distintas regiones del mundo.
Debate sobre el modelo del futbol
Las críticas también han abierto un debate sobre el modelo económico y cultural del futbol internacional.
Especialistas y organizaciones de aficionados consideran que existe una tensión entre la visión del futbol como un bien cultural y comunitario, predominante en varios países europeos, y el enfoque comercial centrado en maximizar ingresos.
De acuerdo con reportes, algunas fuentes cercanas a la FIFA aseguran que las decisiones relacionadas con los precios fueron impulsadas principalmente desde el entorno de Infantino y asesores estadunidenses enfocados en aumentar ingresos comerciales.
También se ha señalado que las ciudades anfitrionas absorberán buena parte de los costos de seguridad e infraestructura del torneo, mientras la FIFA concentrará la mayor parte de los ingresos generados por la competencia.
Estimaciones citadas por medios internacionales calculan que el Mundial 2026 podría generar alrededor de 11 mil millones de dólares en ingresos, cifra superior a la obtenida en Copa Mundial de la FIFA Catar 2022.
Académicos y especialistas en gobernanza deportiva advirtieron que excluir económicamente a los aficionados tradicionales podría afectar el ambiente y la identidad histórica de la Copa del Mundo.



